†...¿Ciencia o Fé?...†
Al leer las primeras páginas de la Biblia, muchas personas, sobre todo los jóvenes se preguntan ¿Cómo se formo este mundo? ¿Cómo surgió la vida sobre la tierra? ¿Es cierto que la ciencia contradice la fe?
Durante siglos, la inmensa mayoría de los creyentes interpreto literalmente las palabras de la Biblia, pensando que dios había creado todas las cosas desde un comienzo tal como lo cuenta el relato de la creación y tal como las vemos ahora. O sea, que en seis días dios habría creado el sol, la luna, las estrellas y los había puesto donde están ahora.
También se creía que dios había hecho los montes, las semillas, las plantas, los animales y el mismo hombre, tal como lo vemos hoy en día y cada especie había tenido descendientes siempre en todo semejante a sus progenitores. La Biblia no es propiedad de nadie y nadie la puede interpretar a su gusto. El Espíritu Santo la inspiro y es el quien da su gracia a la Iglesia Católica para interpretarla.
Ahora bien, la iglesia sabe que los relatos de los primeros once capítulos del génesis no son históricos en el sentido moderno de la palabra, es decir, escritos por un testigo humano o en base al testimonio oral o escritos de otro, sino que afirma que la creación ha sucedido fuera del tiempo: Además, el conjunto de verdades acerca de la intervención del poder absoluto de dios y de su designio de amor fue puesto por escrito por hombres inspirados por dos respetando su cultura oriental antigua con expresiones y figuras tomadas de tradiciones anteriores y de imágenes comprensibles para ellos.
En termino de fe, lo que la Biblia nos quiere decir en los primeros capítulos del génesis es que dios creo la materia de la nada y le comunico una primera capacidad para que de esta a través de sucesivas transformaciones acaecidas durante millones de años, apareciera la vida, primero la de las platas, después la de los animales y finalmente la de los seres humanos.
La creación, por tanto, como inicio absoluto del ser, antes del cual nada existia, es un acto instantáneo de Dios, que hace iniciar el tiempo. A partir de entonces dios sigue actuando con su sabiduría y providencia, dirigiendo, gobernando e imprimiendo sus leyes en la naturaleza para que ella pueda evolucionar. El resultado es que no solo no hay una admirable complementación.
Hoy la ciencia nos dice que el universo cambia a cada momento. Que las galaxias se alejan unas de otras a velocidades de miles de Kilómetros por segundo. Que el universo esta en constante mutación y que cada vez que se inventan mejores telescopios, el hombre más y más se asombra de la grandeza del universo y de la pequeñez del planeta tierra.
La Ciencia hoy se inclina por creer que hace miles de millones de años la materia de la que están hechos los astros, los planetas y la misma tierra, era como una gran masa amorfa creada por dios de la nada, que en un momento dado, experimento una gran explosión, el “big bang”, y se fragmento en millones de pedazos que se esparcieron por todo el firmamento, empezaron a aparecer astros, planetas y estrellas, tal como los vemos ahora. En un comienzo, entonces, la tierra formaba parte de aquella gran masa amorfa de materia y energía que exploto repentinamente y que se disgrego por el universo. Aquella masa, se fue enfriando y cuando se dieron las condiciones adecuadas, lentamente, ya través de millones de años, Dios Hizo surgir la vida y finalmente el hombre sobre la tierra al crear dos el alma de cada uno.
Es decir que dios habría dado a la creación el impulso final, habría fijado las leyes a la naturaleza, y esa, obedeciendo al impulso del creador, en una cadena ininterrumpida de transformaciones, llego a generar las diferentes especies de vida: plantas, aves, peces y animales- que hoy vemos en nuestro planeta, y en una de esas especies, previamente elegida por el creador, habría colocado el alma del Homo Sapiens.
Esta teoría de la evolución que hoy se explica en los libros universitarios y teología católica armoniza perfectamente con el relato bíblico de la crearon del mundo y del hombre. Y no se piense que esta interpretación disminuye el poder de dios sino todo lo contrario, lo engrandece más todavía. Entendidas así las cosas no hay ninguna contradicción entre la Biblia y lo que se enseña hoy en cualquier libro de Biología sobre el origen del universo, tierra y hombre, y esto es lo que todos los católicos creyentes podemos creer y aceptar, y todo ello obedece al pan predeterminado por Dios para que el antepasado del hombre pasara del estado de no hombre (Cuando era mono) al de hombre racional (Australopitecus, Homo erectus, habilis o sapiens) y esto supuso una especial intervención de Dios infundiéndole a cada uno su alma. Y esta intervención de Dios infundiéndole a cada uno su alma. Y esta intervención especial de dios, no fue cosa del pasado solamente, sino que hoy mismo, al generarse cada nueva vida humana. Dios esta ahí creando una nueva alma espiritual inmortal e inteligente.
Cada uno de nosotros somos la obra maestra de Dios, seres únicos, inteligentes, irrepetibles e inmortales.
En síntesis, no es contrario a la fe reconocer al cuerpo del hombre un origen que podía ser una materia viva como un antecesor. Con tal de mantener que las almas son creadas directamente por dios, lo que es compatible con un cierto evolucionismo.
Ahora bien, Dios no solo es el autor de la materia y del cosmo sino también de las leyes que rigen y eternamente seguirán rigiendo el universo.
domingo, 9 de diciembre de 2007
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1 comentario:
Ahora me posteas en el blog xd : ) YO TAMBIEN TE QUIERO MUCHISIMO CRIS, siento que hace mil que no te veo u.u te extraño :B
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